Piercing: Consejos, cuidados…La Dra. Barba nos lo cuenta todo


Los piercing son una moda que ha pervivido a lo largo del tiempo, tanto por razones estéticas, como religiosas, tribales, o sociales. 

En nuestra cultura, durante casi todo el siglo veinte su representación fue la perforación de los lóbulos de las orejas de las niñas para ponerlas pendientes. Sin embargo, tal como comenta la Dra Maria Jose Barba, Especialista en Medicina y Cirugia Estética, en los últimos diez años la práctica del anillado se ha extendido enormemente, a la vez que los estudios de tatuaje y piercing han salido de la marginalidad y han arraigado en nuestro entorno urbano más próximo. Y existe un creciente interés por las prácticas de modificación corporal en el contexto del body art, asociando en ocasiones varias de ellas, como: piercings, tatuajes, brandings, implantes subdérmicos, rastas, etc., todas tan primitivas como la humanidad misma. 

piercing

PERO... ¿CUÁNDO ESTÁ CONTRAINDICADO HACERSE UN PIERCING? 

Realmente, asegura la Dra. Barba, no existen demasiadas contraindicaciones absolutas, y pueden variar en función del entorno socioeconómico y personal del paciente. 

Desde el punto de vista legal, los menores de edad deberán ir acompañados de sus padres, o de un adulto responsable de ellos, siempre con autorización por escrito de su representante legal. 

Desde el punto de vista médico, los piercings están contraindicados en pacientes con tratamiento con anticoagulantes o que padecen trastornos de la coagulación de la sangre. También en aquellos que tengan tendencia a desarrollar cicatrices queloides, especialmente si desean perforar el cartílago de la oreja. Y por supuesto, las personas que sufren un trastorno de la inmunidad, por la mayor facilidad que tienen de infectarse el piercing. 

¿DÓNDE SE PUEDE HACER UN PIERCING? 

En principio se pueden practicar en cualquier zona anatómica del cuerpo, siempre que no comprometan las funciones vitales. Las más demandadas son la región de la oreja, el tabique de la nariz, la cola de la ceja, la zona del ombligo, los labios y la lengua. Lógicamente no todas esas localizaciones presentan los mismos riesgos. No es lo mismo perforar el lóbulo de la oreja, que el glande o la lengua, en donde en ocasiones puede darse un sangrado importante. Suelen estar hechos de oro o de acero quirúrgico, aunque también se utiliza cada vez más el titanio por tener menor peso, provocar menos rechazo al ser más biocompatible y disponer de más variedad de colores.

LAS ZONAS “MÁS PIERCING”

OREJA 
Perforar el cartílago, en lugar del lóbulo, eleva notablemente el riesgo de infección. De cuatro meses a un año tarda en cicatrizar. En el cartilago aumenta el peligro alto de infección, (secreciones purulentas), inflamaciones y necrosis. Además, los tratamientos (antisépticos y antibióticos) no surten un efecto óptimo ya que esta zona se encuentra muy poco vascularizada y, en consecuencia, el tejido se regenera peor y los principios farmacológicos llegan con dificultad. Las infecciones rebeldes pueden deformar el pabellón auditivo, cuya reconstrucción es dolorosa y cara. Conviene no colgar en las orejas abalorios demasiado aparatosos para evitar enganchones y desgarros. 

CEJAS 
La cicatrización es de seis a ocho semanas. Los riesgos posibles son de Inflamación local, infección, parálisis de la parpebral. Se ha de poner en la parte externa de la ceja, nunca cerca de la nariz para evitar las lesiones nerviosas y los riesgos de parálisis. Además produce alopecia en las cejas, es decir la perdida del pelo en la zona del piercing, que no suele recuperarse.

NARIZ 
Aparte de desgarros y heridas, el piercing nasal puede acarrear infecciones por pseudomonas y estafilococos, ya que se trata de una zona permanentemente húmeda. Es necesario extremar su higiene tanto en el interior como en el exterior. Aún así conviene saber que con el tiempo el orificio practicado tiende a dilatarse, lo que facilita la salida de la mucosidad.

LENGUA 
Anillarse la lengua puede acarrear infecciones severas, aunque es un tejido que cicatriza deprisa. Otro de los riesgos son los desgarros y los microtraumatismos dentales, capaces de astillar los dientes e, incluso, provocar su caída. Si no se hace justo en el centro de la lengua, es normal que aparezcan dificultades para vocalizar. Es imprescindible mantener una estricta higiene bucal y optar por los abalorios de goma y silicona, mucho más blandos y ligeros que los metálicos. Hay que vigilar periódicamente el cierre del adorno para que no se desprenda accidentalmente y se produzcan atragantamientos.

LABIOS 
Un piercing en esta zona (al igual que el anterior) hace que aumente la salivación, de manera que el líquido puede salir por el orificio, creando un efecto muy poco estético. Además, la humedad constante hace que la piel se macere alrededor del adorno, lo que eleva el riesgo de colonización bacteriana e infección. Asimismo, estos adornos pueden provocar erosión en las encías que quizás derive en gingivitis y caída de piezas dentales. Si se lleva un piercing en cualquier parte de la boca es conveniente no fumar.

GENITALES 
Tanto en el varón como en la mujer los genitales son una zona de gran irrigación sanguínea, de manera que las hemorragias son el principal riesgo del piercing en el pene, el glande o el clítoris. 

ESCROTO 
Tarda en cicatrizar menos de 8 semanas. Puede producir Infección testicular. Permite colocarse en la piel entre el ano y el escroto, o entre los testículos y la base del pene.

PENE 
Puede tardar en cicatrizar hasta 10 semanas (depende del tipo de anillamiento). En ocasiones puede ocasionar estrechamiento de la uretra, estrangulación del glande y problemas en la micción, inclinación del pene en la erección, etcétera.

CLITORIS 
Tiempo en cicatrizar por lo general es de 4 a 10 semanas. Necrosis (muerte de los tejidos), sexo difícil de practicar y muy doloroso. Se coloca en la parte anterior del órgano femenino. Tarda de cuatro a diez semanas para cicatrizar. Se puede colocar tanto en los labios internos o menores, como en los externos o mayores). 

OMBLIGO 
Su forma profunda, su cantidad de pliegues, la dificultad para limpiarlo correctamente y la propensión a acumular humedad y sudor, hacen del ombligo el candidato ideal a una infección postpiercing. Los usuarios que lo tengan demasiado prominente o los demasiado jóvenes deben abstenerse de llevar un anillo en esta zona. La cicatrización suele ser entre cuatro semanas y un año dependiendo de la edad, el grosor de la piel y la profundidad del ombligo. Complicaciones recientes son : Infección local, secreciones persistentes. El anillado se tiene que llevar a cabo justo por encima del ombligo y nunca en el tejido umbilical. 

PEZON 
Cicatrización de seis semanas a seis meses. Inflamación mamaria, infección en prótesis de pecho si las hubiera. En adolescentes puede causar problemas durante el crecimiento en la forma y tamaño de los pezones y las mamas Normalmente se coloca en la parte inferior del pezón (vertical, horizontal o diagonal).

¡¡¡CUIDADO QUE SE DESGARRAN!!! 

Ocurre que desafortunadamente muchas veces los piercing se desgarran, y no necesariamente a causa de un gran traumatismo o tirón, sino por una infección o reacción alérgica mantenida... 

Tales roturas accidentales aparecen fundamentalmente en los colocados en la lengua, pabellón y lóbulo de las orejas, genitales externos y pezón. 

Aunque sin duda es el del lóbulo de la oreja el más habitual, y muy eficaz para su reparación la cirugía de los lóbulos rasgados. Y cuando se desgarra el agujero donde se encuentra un piercing, puede perderse parcial o totalmente el tejido blando, e incluso provocarse la necrosis en estructuras profundas como cartílago, tabique nasal, encías….etc. 

La cirugía precisa 
Tal como nos comenta la Dra Maria Jose Barba, la cirugía de los lóbulos rasgados o de cualquier piercing rasgado, es una intervención sencilla y muy poco molesta para el paciente, ya que se realiza con anestesia local, y al no precisar vendajes permite seguir una vida normal. 

Transcurrida una semana se retiran los puntos. Un mes después, se puede hacer un nuevo orificio mediante un fino catéter que permite nuevamente la utilización de pendientes. 

¿Y si se deseas eliminar el orificio del piercing? 
Ante el deseo de eliminar cualquier rastro de un piercing, generalmente la retirada del mismo provoca el cierre del orificio en un tiempo variable en función de la localización, tamaño, antigüedad, etcétera. Y si se trata de orificios que con el paso de los años se han agrandado o que no cierran trascurrido un tiempo, es posible también utilizar la cirugía.


Para más información:
www.doctorabarba.com 

Dra. Mª José Barba Martínez 
Medicina y Cirugía estética 
C/ Gran Vía, 24 1º Dcha. C/ Orense, 29 1º A 
50005 Zaragoza 28020 Madrid 
Tel: 976 21 36 66 Tel: 91 556 80 79


2 comentarios:

  1. hola guapa, yo es que no me lo pondría, pero viene bien las recomendaciones para quien se lo quiera hacer...besos

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  2. Yo tengo el de la nariz desde hace 10 años, y el del ombligo desde hace 8. La verdad, es que si me los tuviese que hacer ahora, leyendo todo esto, no me los habría hecho por miedo. Por suerte, nunca he tenido ningún problema con ninguno de los dos. Muy buen post.

    Un besito!

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